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Mis ceremonias

Maestro de Ceremonias - Sevilla
Oficiante de bodas en Albaida del Aljarafe (Sevilla)
Boda simbólica en Tarifa
Lectura en una boda en Sevilla

Mi labor como oficiante de bodas o maestro de ceremonias surge de la necesidad que tiene la pareja, que previamente ha contraído matrimonio civil ante el juez, el alcalde o concejal, o ante notario, de manera íntima o solo con los dos testigos requeridos por la ley, y quiere celebrar posteriormente una ceremonia más emotiva, con todos sus invitados, en el mismo lugar en el que ofrecen el convite.

La ventaja es que, así, podemos diseñar una ceremonia totalmente personalizada, a diferencia de lo que ocurre con las que tienen valor legal, además de poder llevar a cabo todo, ceremonia y banquete en el mismo recinto.

Por tanto, mi tarea como profesional consiste en celebrar este tipo de ceremonia. Sin embargo, mi labor va mucho más allá, ya que, además de preparar el guión, elemento imprescindible, puedo asesoraros sobre todo el protocolo del acto, ayudaros a seleccionar temas musicales, lecturas, textos y poemas. En definitiva, me puedo encargar del diseño completo del evento.

Procuro siempre que os sintáis cómodos conmigo como oficiante de vuestra ceremonia y que estéis seguros que todo saldrá a la perfección. Se trata de unos de los momentos más importante de vuestra vida y todos los detalles deben cuidarse, sin dejar nada a la improvisación. No se trata de preparar algo para salir del paso porque la ceremonia, aunque simbólica y sin valor legal, a nivel emocional es vuestra auténtica boda, por lo que conviene acertar en todos los detalles.

Por todos estos motivos, no debéis dudar en contratar un maestro de ceremonias profesional. En mi caso, tengo cinco años de experiencia y más de cien ceremonias realizadas.

Además, podéis consultar mi página de preguntas frecuentes.

Preparando los detalles con los novios

Cuando empiezo a preparar una boda, una vez que he sido elegido como maestro de ceremonias y formalizada la reserva, lo primero que procuro hacer es sentarme con los novios y que me expliquen cómo quieren que sea la boda y qué esperan de ella. La comunicación es muy importante en este momento y, aunque en algunos casos no es posible que me vea personalmente con los novios (porque residen fuera o por motivos laborales), tengo siempre un contacto fluido con ellos, por todos los medios (teléfono, videoconferencia, mensajería o correo electrónico). Al mismo tiempo que la pareja me explica su idea sobre la ceremonia, yo le cuento como suelo trabajar, les aporto ideas y, sobre todo, intento conocerlos lo mejor posible, ya que es una garantía de éxito.

En estos preparativos, os pediré que contéis todo lo posible sobre vuestra relación y que me indiquéis de lo que queréis que se hable durante la ceremonia, pero también, y sobre todo, lo de que no os agradaría que se hablase en ningún caso. Puede que no queráis bromas, menciones acerca de temas del pasado o que se hable de personas que ya no están con vosotros, así que es importante dejarlo bien claro con anterioridad.

El guión de la ceremonia

Siempre preparo un detallado guión de la ceremonia, que suele contener y definir, en general, estos elementos, aunque el orden puede cambiar:

  • La disposición de la mesa ceremonial y las sillas o bancos de novios y padrinos.
  • La entrada de la comitiva de los novios.
  • Mi bienvenida a los invitados y la presentación de la ceremonia.
  • Las intervenciones de familiares o amigos (o de la propia pareja).
  • Las lecturas o poemas a mi cargo como oficiante.
  • La parte central, con los rituales elegidos, el consentimiento.
  • La enhorabuena a los recién casados.
  • El agradecimiento a los invitados.
  • Mi despedida y cierre del acto.
  • La salida de los recién casados.
  • La música elegida para cada momento de la ceremonia.

Como curiosidad, os puedo decir que preparo el guión con una tipografía grande y bien legible, para que pueda leer el texto sin problemas. También hago indicaciones en el texto acerca de cuándo hacer una pausa, cuándo subir el tono, cuándo entra la música, cuándo intervienen otras personas... Cada detalle procuro definirlo para que no quede en manos de la improvisación.

Sin embargo, nunca quiero que todo el diseño de la ceremonia quede en mis manos. Para mí es muy importante que el guión y todos los detalles tengan el visto bueno de los novios. Quizás seáis una de esas parejas a las que os gustan las sorpresas, pero en este caso os recomiendo que sean las menos. Podéis establecer una base conmigo y luego permitirme cierta libertad en algunos puntos, en base a mi experiencia, pero todo el guión será revisado por vosotros y tendrá vuestra aprobación final.

La coordinación de la ceremonia

Dado que, como maestro de ceremonias conozco de antemano qué personas van a intervenir durante la ceremonia y cuándo van a hacerlo, si es necesario me coordino con ellos, hablando antes de la boda para evitar duplicidades y reiteraciones y, por otra parte, les doy paso en el momento oportuno, dirigiéndome a ellos directamente, de forma de que todo sea mucho más fluido.

Asimismo, me coordino con la persona que haga de enlace del espacio donde se celebre la ceremonia (restaurante, salón, hotel, hacienda...). Si no conozco el lugar de anteriores ceremonias, procuro visitarlo y examinar el lugar donde se va a hacer el montaje de la ceremonia, y así visualizar mentalmente la ceremonia con antelación.

Un aspecto fundamental es mi coordinación con el DJ o grupo musical que amenice la ceremonia. Además de especificar en el guión qué música sonará y en qué momento, preparo una escaleta musical.

Llego siempre al lugar de la ceremonia con una hora o una hora y media de antelación, a fin de supervisar todos los detalles, el montaje de la sala, la decoración, probar sonido... en definitiva, que todo esté en orden. Pero si mis colaboradores son los que se van a encargar del montaje de sonido, entonces llegamos al menos dos horas antes de la hora programada.

El equipo de sonido

En todas las bodas de exterior y en casi todas las de interior (a no ser que estemos hablando de un espacio muy pequeño y con un número muy reducido de invitados) es imprescindible el equipo de sonido, micro y altavoces, durante la ceremonia. Normalmente los espacios en los que se celebran ceremonias simbólicas suelen tener equipo de sonido disponible; si no es así, también es posible que el DJ que vaya a poner la música durante el baile pueda ocuparse de ello, siempre como servicio extra. Consultad con tiempo si tienen micro y altavoces, para no encontraros sin sonido el día de la boda.

No obstante, en todas mis ceremonias, os ofrezco opcionalmente la instalación de sonido, por medio, de los técnicos profesionales que colaboran conmigo. El técnico se desplaza con antelación suficiente al lugar de la boda y, bajo mi supervisión, hace la instalación de los equipos, realiza conmigo las pruebas de sonido, controla el sonido durante todo el desarrollo de la ceremonia y va insertando la música de acuerdo con el guión y escaleta que yo he preparado previamente. Dado que están perfectamente habituados a trabajar conmigo, la coordinación es perfecta, y considero sinceramente que esta es la opción más recomendable.